Por: Liliana Gómez Ramos
Foto: de la valla en Las Tunas
 
“Eres más que resistir”, el mensaje de la segunda valla contra la violencia hacia las mujeres y las niñas que existe en el país, llama la atención de las personas que transitan hacia Las Tunas desde el oriente de Cuba y es la evidencia real de más de una década de actividad en el territorio con el objetivo de posicionar en el debate público la cultura de paz.
 
“Al inicio fue muy difícil porque íbamos a los lugares en busca de ayuda y las personas no se identificaban con el tema ―refiere Pavel Eduardo Leyva Martín, coordinador de la Articulación Juvenil por la Equidad Social en Las Tunas―. Gracias al ahínco y a no cansarnos es que calamos en la sociedad, trabajando con recursos propios y desde las necesidades de las personas que viven en la provincia”.
 
Fue determinante que, en el año 2007, se aprobara el Proyecto de Prevención de la Violencia Intrafamiliar desde una Perspectiva de Género y Derecho, con el auspicio del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), beneficiando primero al municipio cabecera y a Jobabo, hasta imbricar a todas las localidades del territorio.
 
“Transcurridos cuatro años del inicio del proyecto, se plantean nuevas alianzas y se realizan otras acciones. En el 2011 comienza la celebración de la Jornada por la No Violencia hacia las Mujeres y las Niñas. La primera campaña tuvo como eje central a las adolescentes y a la violencia sexual. Cada año se dedica a grupos etarios diferentes, a la mujer adulta mayor, a las jóvenes y a las diversas formas en que se manifiesta la violencia”, asegura la psicóloga Elia Marina Brito Hidalgo, presidenta de la Comisión Provincial de Educación Sexual.
 
Desde entonces se crean alianzas que perduran con la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), el Instituto Nacional de Deporte y Recreación (INDER), las direcciones de Cultura, de Justicia, de Educación, las redes del Cenesex, el Ministerio del Interior, el Tribunal Provincial, la Asociación Cubana de Comunicadores Sociales (ACCS), la Comisión Provincial de Educación Sexual, el Callejón de la Ceiba, la Cátedra de la Mujer de la Universidad, la Red de Jóvenes, los medios de comunicación, entre otras.
 
A lo largo de estos seis últimos años, la campaña ha tenido entre sus prioridades la capacitación, haciendo énfasis en el personal del Ministerio del Interior, los promotores culturales, el personal de las salas de televisión y video, estudiantes, enfermeras, docentes y la comunidad en su conjunto.
 
La formación de Promotoras por la Paz ha priorizado a futuras licenciadas en enfermería, que serán las encargadas luego de identificar las víctimas en el espacio comunitario y desarrollar acciones para que la vecindad sea protagonista del cambio. El personal docente, a inicios del curso escolar, recibe herramientas que le permiten diagnosticar en los infantes síntomas de abuso por alguna forma de violencia. También se entrenan para que visualicen el bullying[1] en el espacio escolar.
 
Durante las jornadas por la no violencia se desarrollan actividades comunitarias en zonas rurales y urbanas, peñas e intercambios en el Centro Cultural Huellas y la Galería Taller Rita Longa, pintadas por la paz a través de la caricatura para provocar la reflexión, videos debates en barrios y en las universidades. Resultan comunes la convocatoria a concursos de dibujo y cartas “Para dar amor”, los matutinos especiales en escuelas y centros de trabajo, sobresaliendo los que realizan estudiantes de segundo grado en la Biblioteca Provincial José Martí. Además de las jornadas científicas, donde se comparten las investigaciones que se realizan en el territorio sobre temas como violencia, equidad y desarrollo local.
 
“Históricamente ha sido importante que las personas muestren creatividad, y hemos dado espacio para que quienes lo deseen aporten iniciativas, ideas por la no violencia. Hemos insistiendo en lograr una ruta crítica para que las mujeres que necesitan ayuda puedan recibirla, por eso hemos logrado hacer cosas diferentes”, declara Elia Marina, también máster en sexualidad.
 
El impacto de la campaña se evidencia en la visualización de instituciones donde se le presta ayuda a sobrevivientes de la violencia, como son la Casa de Orientación de la Mujer y la Familia, y el Servicio de Ayuda a las Víctimas de Violencia en el Centro Comunitario de Salud Mental Graciela Bustillo, donde asisten miles de personas en busca de apoyo.
 
Jobabo y Jesús Menéndez, subsedes por la no violencia
 
En Las Tunas todos los municipios se han involucrado en la campaña a favor de la equidad y la cultura de paz, pero son Jobabo y Jesús Menéndez los merecedores de los honores en este año 2017.
 
Al sur de la provincia, las y los jobabenses lograron acreditar un módulo de Atención Integral de la Violencia en el Diplomado de Formación para la Promoción de Salud. Se promueven también concursos de prevención de la violencia hacia las mujeres y las niñas en diferentes manifestaciones como: poesía, pintura, cuento, que se convierten en eventos culturales. La acción comunitaria es otra de las lecciones aprendidas por la experiencia de trabajar en escuelas, asentamientos aislados y barriadas con elevados índices de violencia.
 
Jesús Menéndez, al norte tunero, exhibe una fortaleza en el trabajo multisectorial y transdisciplinar nucleado en el Grupo para el Acompañamiento y la Sensibilización de Género y Ruralidad (GeRu). Se prioriza la formación de capacidades en los temas de género, violencia y trabajo social comunitario, vinculados a la atención a personas sobrevivientes, la creación de productos comunicativos y campañas participativas como “También son golpes”.
 
La generación de conocimientos y socialización de investigaciones en eventos regionales e internacionales, con espacio para el debate sobre la equidad, son también logros del grupo. Además, se realizan publicaciones en revistas especializadas, y se recopilan historias de vida a través de repositorios de información y el desarrollo de una corte de mujeres sobrevivientes a la violencia. El acompañamiento a iniciativas económicas, la entrega de materiales directos y el fortalecimiento del empoderamiento de mujeres con repercusión en las familias de la zona de Chaparra son otros aportes del territorio, además de la institucionalización de la perspectiva de género en la estrategia de desarrollo local del municipio, con énfasis en la cultura de paz.
 
La Séptima Jornada por la No Violencia en Las Tunas
 
“Como todos los años, vamos a desarrollar múltiples actividades con el auspicio del Centro Oscar Arnulfo Romero y el de Salud Mental en la provincia, que convoca a muchas personas. Tendremos encuentros con artistas en el Callejón de la Ceiba, el coloquio dedicado a la mujer, la feria comunitaria donde confluimos con todas las personas y la conga de jóvenes aficionados, que es propia de Las Tunas, muy a lo cubano, uniendo a las personas que se identifican con la cultura de paz”, sueña Pavel Leyva como parte de la Campaña por la No Violencia hacia las Mujeres y las Niñas.
 
La juventud y la prevención de la violencia psicológica ocupan el eje fundamental porque es recurrente en la provincia y son las manifestaciones que más afectan a la población en general. “Queremos incluir bandas rítmicas infantiles, porque están los niños y las niñas, y también la familia que les acompaña y se involucra ―refiere Elia Marina Brito―. Es una posibilidad de que se hagan portavoces y sean parte activa, que asuman el mensaje para poner en el punto de mira la problemática social”.
 
“Vislumbro a Las Tunas como un espacio fuerte, porque hay muchas personas trabajando con el fin de lograr ese futuro de equidad social, y para mí es una oportunidad, desde mi experiencia como joven, la de aportar un granito de arena”, asevera Pavel.
 
“Sueño la campaña como la mejor jornada que hemos tenido, con mayor participación social en las actividades, que no vayan solo las mujeres y las niñas, que se sumen los hombres para actuar, para aprender nuevas cosas y ser más creativos en la prevención de la violencia ―refiere Elia Marina―. Creo que ha habido un despertar en la sensibilización, aunque nos falta mucho por hacer todavía”.
 
 

[1] Acoso escolar.

Jornada libre de violencia en Las Tunas