DECLARACIÓN DEL CENTRO OSCAR ARNULFO ROMERO SOBRE LAS MEDIDAS ANUNCIADAS POR EL ACTUAL GOBIERNO DE ESTADOS UNIDOS QUE LIMITAN AÚN MÁS LOS VÍNCULOS CON CUBA.

 

El Centro Oscar Arnulfo Romero, por su vocación de servicio al pueblo cubano e inspirado en la doctrina, el ejemplo y sacrificio en favor de los desposeídos del Obispo Mártir, a quien rendimos tributo desde nuestro nombre y acción cotidiana,  tiene un compromiso ético-humanístico y solidario, coherente con los fines, carácter y espíritu benéfico de la institución.

El humanismo se traduce para nosotros y nosotras en  equidad, igualdad y justicia social. El compromiso social es práctica activa para identificar y construir alternativas ante las necesidades y demandas de diferentes grupos sociales, en correspondencia con los paradigmas del Proyecto de Nación soñado y edificado por las cubanas y los cubanos.

La solidaridad, desde su vínculo estrecho con la generosidad, la bondad, el dar y darse, o lo que es lo mismo, el compartir, nos hace mejores personas, mejor nación. Todos estos valores despiertan nuestra sensibilidad hacia la realidad, descubriendo aquello que afecta, en mayor o menor grado, al desarrollo personal, familiar y social.

Razones de sobra para denunciar las arbitrarias medidas que el actual gobierno de los Estados Unidos ha anunciado como expresión del retroceso en las relaciones entre nuestros países. La administración de Washington retoma con creces las viejas fórmulas para presionar al pueblo cubano, a través del injusto bloqueo económico, financiero y comercial que han sostenido por décadas.

El  Centro Oscar Arnulfo Romero ha denunciado el carácter inhumano y anticristiano  del bloqueo de los Estados Unidos a Cuba, porque  afecta la vida cotidiana de todo un pueblo y limita los vínculos entre la ciudadanía de la isla y de la propia nación estadounidense.

Ante los nuevos anuncios que obstaculizan aún más las limitadas posibilidades de intercambio bilateral, nuestra indignación no nos permite quedar en silencio, aunque sabemos de sobra que el gobierno estadounidense pone oídos sordos a la comunidad internacional y a las miles de voces que condenan sus políticas injerencistas y pasadas de moda.

Hacemos nuestra cada una de las palabras pronunciadas con toda dignidad por el Canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, en la pasada sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Como parte de este pueblo no cesaremos en el reclamo legítimo por la eliminación  del bloqueo que intenta apagar nuestras fuerzas.

 

La Habana, 9 de noviembre de 2017 

“Año 58 de la Revolución”.

Gabriel Coderch Díaz

Director.

Nuevas medidas, vieja política