Edenis Sánchez o Yeni, la locutora del programa radial “Yo soy importante” en el capítulo “Amenaza” de la serie “Rompiendo el silencio”, nos cuenta la historia sobre su participación en el espacio dramatizado, que la Televisión Cubana produjo y trasmitió en 2016. Su compromiso con la no violencia hacia las mujeres y las niñas no se limita a una puesta en escena, es parte de su determinación como ser humano.
La campaña Eres más este año aprovecha el impacto favorable del producto audiovisual para incentivar el debate sobre las expresiones de la violencia hacia las mujeres en el contexto cubano y ayudar a que más personas logren identificarlas y actuar ante ellas. Con ese propósito, Edenis también será protagonista de nuestra jornada 2017.
Llego a la serie porque me llama el asistente del director, Rolando (el Chino) Chiong y me cuenta que iba a hacer una serie dedicada a la violencia hacia las mujeres y las niñas. En cuanto supe que él sería el director,  dije para lo que me estés llamando que vaya a hacer el Chino Chiong, pues yo estoy ahí. Mis inicios en la televisión fueron con él en la telenovela “Al compás del son” hace aproximadamente 15 años.
Cuando me presenté estaba Legna Pérez, la otra directora de la serie junto con el Chino. Legna viene de una familia de mujeres luchadoras. Su madre y la mía son compañeras de trabajo. Teníamos una conexión de mujeres que han luchado por sus derechos, haciendo lo que les tocaba en su tiempo. Ella me planteó de qué iba la serie y en particular, el capítulo donde yo actuaría. Esa fue la señal  de que estaba en el lugar correcto y que tenía que hacerlo bien.
En ese momento yo me había planteado tomarme un tiempo como actriz para los medios. No es un secreto que esta es una carrera desgastante y en cierto momento de tu vida debes parar y replantearte cosas, quizás para dedicarle más tiempo a tu familia…Pero con la propuesta de la serie no pude resistirme. Una vez más saqué energía de dónde no tenía y me empeñé en ser parte de “Rompiendo el silencio”.
Doy muchas gracias por la oportunidad a estos dos directores, a la asesora, a los productores, a los actores y a todas las personas que estuvieron apoyando ese proceso. Yo sentí que con esta serie las cosas se hicieron de manera correcta, sin apresuramientos. Se tomaron los tiempos necesarios para estudiar bien lo que se decía y cómo se decía, para caracterizar a los personajes y ensamblarlos dentro de la historia, para que a pesar de que el tema era la violencia, no fuera lo que genera la violencia lo que resaltara en la serie, sino un mensaje positivo.
Algo bien complicado en una serie televisiva como esta. Aquí en Cuba, en mi opinión particular, solemos hacer eso muy bien. No presentamos series violentas para generar adrenalina en el público y generar más expectativa. En cambio, se busca trasmitir mensajes positivos a la población.
Así llegué a la serie “Rompiendo el silencio”, rompiendo mi silencio, literalmente. Justo cuando me dije hasta aquí, pues la convocatoria a participar de esta propuesta televisiva fue como llamado: rompe tu silencio y avanza y así fue”.  
Personaje
“Debemos eliminar los mitos en relación a la posición subordinada en que la mujer ha sido colocada.  Cuando no te dejan hablar, expresar tus ideas y defenderte, estás siendo violentada. Sin gritos ni humillaciones, merezco respeto.” Parlamento que dice Yeni, una locutora que invita a otras mujeres a alzar sus voces contra la violencia que se ejerce hacia ellas.
No voy a decir que el personaje que interpreto soy yo. Como estaba un poco agotada y perdida cuando comencé el proceso, el personaje lo entendí a partir de mi directora Legna Pérez. Ella sabía cada intención que perseguía con ese personaje y yo me entregué a ella. En este caso no fue la actriz quien propuso hacer el personaje a través de lo que sentía. Yo me enfoqué en estudiar a Legna, lo que ella quería. Así es ella, ese personaje es Legna.
Una serie, un país, una jornada
En Cuba tenemos muchas campañas que librar aun y yo creo que un buen comienzo es precisamente hacer series de este tipo. Con el resultado de la serie no está todo dicho, para nada. La serie fue solo el primer paso para seguir hablando de un tema tan polémico y necesario para que todas las personas lo sigan.
Nosotros somos una sociedad machista, pero en mis últimas incursiones por otros contextos, he descubierto que no solo la nuestra es una sociedad machista. En otros países el machismo existe también y se enmascara de maneras más “civilizadas”.  
Esta es una campaña que debemos asumir desde lo positivo que trae tener una nueva visión hacia las mujeres y el papel que ellas han jugado durante toda la historia y el rol que podemos desempeñar en el futuro, si nos dan más protagonismo y se reconocen sus derechos y si desde la cuna, con la educación que reciben los bebé, comenzamos a cambiar los códigos establecidos en la sociedad por años de años. Digamos que eso viene a través de información celular.
Por eso mismo, los proceso de cambio, son a largo plazo. No se transforman las mentalidades tan rápido. Se requiere tiempo. Ahí es donde radica la importancia de hacer series como esta y de apoyar campañas como Eres más, porque a medida que colaboremos y hagamos más dramatizados, películas, espacios sobre el tema, nuestra sociedad puede ser mucho mejor y el mundo entero, también.
En carne propia
Antes de responder a esta solicitud del Centro Oscar Arnulfo Romero, yo pensaba en las mujeres que me han inspirado como artista y como ser humano en general, que es como me veo. Yo me quité los esquemas de mi cabeza: de si soy mujer, cubana, tengo tal edad…Soy Edenis Sánchez, nacida en Cuba y con todas las características que me hacen como soy hoy.
Estaba pensando en mujeres como Haydee Santamaría, Tina Modotti, Angela Merkel, Michelle Obama…en tantas mujeres que he visto crecerse, aunque sus camios no han sido fáciles. Las vidas de esas y otras muchas mujeres son puntos de partida para continuar recorriendo el tiempo que nos corresponde vivir como mujeres revolucionarias.
Yo decidí en un punto determinado de mi carrera como actriz, escoger mejor los proyectos en los que me involucro, que sean aportadores para mí y también para mi país. Por eso mi disposición a acompañar esta campaña.
Gracias al personaje de “Rompiendo el silencio” descubrí que tenía muchas cosas que romper en mi vida y tenía que empezar a hacerlo ya. Mi objetivo al ofrecerme para seguir apoyando la Campaña Eres Más, no es servir de referente a otras personas, mi propósito es aprender.
Dos integrantes del equipo de realización de la serie “Rompiendo el silencio” comparten cómo vivieron el proceso creativo y la respuesta del público televidente ante los nueve capítulos trasmitidos por Cubavisión
 
  • Rolando Chiong, director de la serie
Cuando mi hermana, mi esposa y yo enfrentamos la estructura de los guiones, teníamos muchas lagunas. Entonces comenzamos a asistir a distintos eventos sobre género y en esos contextos conocimos a las personas de OAR. Además, la asesora de dramaturgia de la serie, Marisel Pestana, nos encaminó a buscar la asesoría especializada a través de este centro.
En los inicios teníamos una serie de problemas en cuanto a los guiones, reafirmando estereotipos, comportamientos inadecuados... Y nos encantó que nos regresaran muchos de los guiones, pues aprendimos muchísimo y comenzamos a ver el tema desde una mirada más certera.
En la medida en que la serie fue creciendo y avanzando, lo fue haciendo el apoyo de OAR hacia nosotros, que no solo fue de asesoría o acompañamiento espiritual, sino también desde el punto de vista material.
Yo digo que una vez que uno se mete en este túnel no tiene salida ni vuelta atrás. Solo queda avanzar. Desde ahí casi todo lo que se me ocurre tiene que ver con el tema.
 
  • Marisel Pestana Martínez, asesora de dramatugia
Han sido impresionantes las vivencias que he recibido de las personas, lo mismo para el público interno, como el externo.
Debo reconocer que no hubo modificación alguna de una escena, una palabra...desde los decisores. Al principio sí manifestaron cierta resistencia, pues aunque reconocían la necesidad de tratar el asunto, temían por el cómo hacerlo. Esto levantaba mucha incertidumbre. Y ciertamente hasta que la serie no termina no se sabe cómo será el impacto.
Vale resaltar que transitamos por un camino muy tranquilo y feliz en ese sentido, tal es así, que la propia televisión está demandando una segunda temporada en la cual ya estamos trabajando.
Del Centro de Investigaciones Sociológicas nos llegó que la audiencia y el gusto fue subiendo en la medida en que avanzaban los capítulos; elemento este que me llama la atención, pues la serie no estuvo ubicada en el mejor horario de la parrilla de programación.
Como resultado fuera de los límites inmediatos de cualquier producto televisivo tenemos que ahora mismo, de conjunto con OAR, terminamos una metodología para las personas que trabajan el tema de violencia en las comunidades. En talleres, charlas y otros espacios proyectarán los capítulos de “Rompiendo el silencio” y con esta herramienta pedagógica organizan el debate.
(las entrevistas a Rolando Chiong y Marisel Pestana fueron realizadas por la periodista Daineris Mesa Padrón)

Rompí mi propio silencio