La “Isabelita” de todas y todos

Por: Dayani Haro Cordovéz

Dolor inmenso, el corazón estrujado, y una lágrima que no alcanzó a esconderse tras los ojos. Así viví, vivimos muchos el domingo 4 de marzo de 2018, cuando conocíamos la noticia de tu partida Isabel Moya, de ti, de nuestra “Isabelita”, de la “Isabelita” de todas y todos.

Te recordé entonces en la primera clase, cuando llegaste con la inseparable compañía de tu fiel escudero, tu esposo, y sorprendiste a todos con esa forma única de explicar, de hacer entender, de reflexionar. Enseguida supe, supimos en el aula, de ese trabajo incansable por los derechos de nosotras las mujeres, de cómo ponías tus sueños en el horizonte y echabas a andar.

 Pronto me convertí en testigo de ese accionar incesante, y nos encontramos de nuevo en el Instituto Internacional de Periodismo José Martí, y en una de mis primeras coberturas, en la Federación de Mujeres Cubanas. En los dos sitios volviste sobre el mismo tema, porque, sencillamente, fuiste experta en eliminar obstáculos y abrirle el camino a la igualdad, en defender a ultranza que nada nos hace distintos a la mujer y el hombre, en enseñarnos, conducirnos y reafirmarnos que no somos el sexo débil, que somos mucho, pero mucho más que obedecer.

Y así, con tu sencillez grandiosa y sonrisa amplia, colocaste en diversas agendas los temas de género y comunicación, porque como tú misma dijiste más de una vez: “si algo han demostrado las mujeres es su capacidad de resistencia para lograr lo que quieren”.

Más que libros, doctorados, más que periodista, investigaciones, reconocimientos y premios. Más que todo eso resultaste. Simplemente, una colosal obra de amor, de constancia, sapiencia, amistad, de proyectos titánicos convertidos en posibles, de madre cómplice y tierna esposa.

Por eso supe, supimos muchos, que cuando el domingo 4 de marzo de 2018 decían de tu partida, no te ibas, te quedabas en el alma de cada mujer, con tu fuerza y constancia, como una de nuestras heroínas más resistentes, como la “Isabelita” de todas y todos.

(Isabelita desde las redes sociales)

Cuando Isabelita bate sus alas

-“Es difícil ser mujer cubana y que no se te atraviese en la garganta el nudo que hace la noticia: Isabel Moya se ha ido. Así dicen los medios, esos desde los que dijo cien verdades sin tapujo y con la dulzura habitual. Porque se puede ser flor y espada al mismo tiempo. Porque se puede ser beso y piedra. Cuando pienso en Isabelita la figuro, antes que nada, de dos modos: guerrera y libre. Una mujer que se pasó el tiempo de esta vida eliminando barreras y enarbolando igualdades. Y vuelvo a imaginarla tan libre como en aquella entrevista hace varios años en que apenas la vi se me colgó en el alma una frase de Frida Kahlo que parecía alzar a Isabelita de su silla de ruedas: “Pies para qué los quiero, si tengo alas para volar”. (Sheyla Delgado Guerra Di Silvestrelli, periodista)

-Pero Isabel Moya fue, sobre todo, una mujer que se impuso a las adversidades con la mejor cara, temple y optimismo. “Una valiente de verdad, una atrevida guerrera que no le tuvo miedo a la vida”. (Ania Ortega, periodista)

-“¡Qué dolorosa noticia! Ha muerto la máxima exponente del feminismo en #Cuba”, junto a la eqiqueta #FeminismoLatinoamericanoDeLuto. (Tania Meza Escorza)

-“La recordaré como una de mis hacedoras. Isabel, maestra de maestras, agitadora de todos los fuegos que incomodan. Isabel, la doctora que militó por una nueva construcción de los mensajes mediáticos. La que pudo sacar una sonrisa a esta mujer argentina que no sabe reír”, Norma Loto, periodista Buenos Aires.)

“Todas perdimos algo hoy. Yo solo puedo pensar en su vida intensa. Su deseo de vivir es también una enseñanza que nos lega”. (Helen Hernández Hormilla, periodista)

Siguenos y comparte

Richard Marrero Márquez

Webmaster

Deja un comentario

¿Le gusta? compartelo :)