DECLARACION DEL CENTRO OSCAR ARNULFO ROMERO SOBRE EL NUEVO CODIGO DE LAS FAMILIAS EN CUBA.

“Mire voy a hacer algo nuevo. No lo notan? (Is 43,19) y es que hay un mundo que cambia dado los avances de las ciencias, la riqueza multicultural contemporánea, las historias y un nuevo mundo y un nuevo país al que todos tengamos certeza de vivir y actuar como hermanas y hermanos.
Construir la fraternidad, la amistad social es una tarea de toda la sociedad, por tanto es necesario derrumbar muros que han levantado culturas que van desde el marxismo más ortodoxo soviético hasta una fuerte ascendencia religiosa donde las nociones de lo bueno y lo malo han sido moldeadas a partir de los textos religiosos y la interpretación de las jerarquías eclesiásticas de diferentes denominaciones.
Estos constructos sociales más que edificar puentes lo que han servido y sirven es para paralizar las mentes y no juzgar con claridad. Ha dicho el papa Francisco en Fratelli Tutti: “Cualquiera que levante un muro, terminará siendo esclavo dentro de los muros que ha construido, sin horizontes porque le falta alteridad”
Es decir el romano pontífice nos habla del otro y la otra, nos habla de la fraternidad, de acoger, proteger, promover e integrar y eso es el nuevo Código de las Familias, un Código de los afectos.
Da voz a sujetos que han estado silenciados por mucho tiempo, es una fórmula para rediseñar la vida de las cubanas y cubanos en la búsqueda del bien común. Es una apuesta afirmativa más allá de estar o no de acuerdo con el proceso revolucionario, es decir, de una u otra posición política.
Hoy Cuba ha ido en camino de más participación democrática y se ha llevado este tema, a pesar de que los derechos no deben plesbicitados
No logramos comprender las dudas de las diferentes denominaciones con respecto a las niñas y los niños. Este Código cuida más que nunca de ellos. Las y los legisladores son personas de altos valores éticos, mucho más que aquellos que se consideran “protectores de la moral y el bien” pero a su vez están envueltos en prácticas ilícitas como la pedofilia y otras.
«El porcentaje de homosexuales en la iglesia es más alto que en la sociedad”, ha declarado un sacerdote, pero los quienes hemos vivido dentro de ese mundo, lo hemos vivido y lo palpado desde adentro.
Según cifras del Vaticano, dentro de la iglesia católica existen un 2% de curas pedófilos, dato gravísimo, pues se está perdiendo una de las verdaderas enseñanzas que la religión Católica, Apostólica Romana ha inculcado durante siglos, cuya base es el respeto al prójimo.
En cuestiones teológicas puede que la iglesia sea Madre y Maestra pero se hace necesario tomar conciencia, reflexionar y preguntarnos donde está nuestro amor y misericordia para nuestras hermanas y hermanos. Lo mismo pasa con un país y la manera como las personas ven la realidad social, y como se ven entre ellas, a través de creencias que las unen, como la ciudadanía, los derechos o la patria.
No podemos permitir que la religión sea un lastre que obstruya la colaboración, la convivencia pacífica o el desarrollo y la cohesión social. Con este Código delas Familias las cubanas y cubanos intentamos percibir el tipo de transformaciones culturales que se requieren para lograr un país mejor.
La moral que depende de la fe, tiene una gran desconfianza en los no creyentes y en personas no solidas aun en la fe. Se piensa que sin esa fe las convicciones morales se debilitan o incluso desaparecen.
Nada permite concluir que tener fe en un Dios es una garantía de mejor comportamiento moral. Más pareciera lo contrario. Al menos esto es lo que se observa en los datos proporcionados por la Encuesta Mundial de Valores (EMV): mientras más secular es un país, menos signos de violencia, corrupción e ilegalidad existen, y viceversa.
Por tanto, hermanas y hermanos debemos buscar la esperanza en la utopía, vivir nuestra fe en la diversidad como riqueza del Espíritu que nos anima a transitar con respeto y valoración el camino de la interculturalidad.
Dado en La Habana a los 12 días del mes de septiembre del 2022.
MSc. Gabriel Coderch Díaz
DIrector

Richard Marrero Márquez

Webmaster

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